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femnismos

#8M Huelga Internacional Feminista

#8M

Mensaje de la Confluencia Feminista hacia el

Foro Social Mundial de Economías Transformadoras

Feminismos, economía social, solidaria y del cuidado para otros mundos posibles

Alternativas feministas hacia economías para la vida

Como desde hace ya 110 años, en este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la voz plural del movimiento feminista se levanta para contestar al capitalismo y al patriarcado, que se anudan en un sistema que hoy llega a extremos de devastación de la vida. Desde la urgencia de transformar la economía, nos sumamos al llamado internacional de Paro, Huelga y Marcha feminista para luchar contra la explotación y precarización de la vida, contra el extractivismo y el despojo que produce un modelo sometido a los intereses corporativos de empresas nacionales y transnacionales, contra todas las violencias misóginas exacerbadas por la escalada de fascismos. Aquí estamos, con los aportes construidos por el feminismo para un mundo libre de capitalismo, patriarcado, racismo y colonialismo.

Afirmamos nuestro compromiso con una economía para la vida, que hemos sabido sostener con nuestro trabajo, con la producción y los cuidados generados en iniciativas orientadas a atender necesidades básicas de nuestras sociedades. Estamos presentes con el acervo de pensamiento y práctica de una economía feminista que rompe con el modelo dominante, que ha mostrado que es posible otra forma de ser, estar y hacer en el mundo. Planteamos colocar la vida en el centro como la clave para la justicia económica, la ética del cuidado y de la solidaridad que derroten la lógica de muerte que impone el sistema dominante.

Denunciamos y demandamos:

Ante el ajuste y la precarización. En la actual fase del neoliberalismo se han exacerbado la explotación y precarización del trabajo remunerado y del trabajo de cuidados. El aumento de jornadas laborales, la agotadora búsqueda de ingresos con actividades inestables para lograr los mínimos de subsistencia, las también agotadoras actividades de cuidados en condiciones adversas, son hoy la regla. Desde hace ya casi cuatro décadas, los salarios de la clase trabajadora no paran de descender, al tiempo que derechos laborales logrados en luchas históricas, aunque de aplicación parcial, van desapareciendo (descanso remunerado, auxilio por enfermedad, pensiones por jubilación) y con ello un horizonte de posible justicia en los marcos del capitalismo. Ante la caída de ingresos y la carencia de servicios públicos de salud, educación o vivienda, las personas se han visto abocadas al endeudamiento agresivo para mantener gastos básicos. Las deudas públicas y privadas operan como mecanismos que nos atan al capital y sus instituciones, no solo crean dependencia del sistema financiero, sino que condicionan nuestro trabajo, voluntades y deseos, estandarizados como mercancías al organizarse vía algoritmos que administran datos a favor de la acumulación capitalista. Los países del Norte no escapan de esta vida precarizada y endeudada, que no podría sostenerse sin el trabajo de cuidado de mujeres racializadas e inmigrantes.

Este #8M, nuestra lucha es por trabajo digno, valorado, visibilizado, con derechos económicos, sociales y culturales y justicia. Por el derecho a decidir donde habitamos, contra la migración forzada, la ruptura y separación obligada de las familias

Frente al ecocidio. El capitalismo reduce la naturaleza a recurso explotable e intercambio monetario. Se ha impuesto una lógica de despojo de las tierras que son acaparadas como reserva de valor, como sustrato de monocultivos, como renta diferenciada que aumenta sus ganancias. La dinámica de concentración se extiende al agua, que deja ya de ser derecho humano para la preservación de la vida y la soberanía alimentaria, se privatiza para venderla embotellada o se convierte en factor de productividad intensiva de la industria extractiva, a la par que es contaminada por pesticidas. La naturaleza en su conjunto está amenazada, la biodiversidad puesta en peligro por sistemas de patentes y tecnologías que destruyen y colocan las semillas, los alimentos bajo el poder de las transnacionales que condicionan al mundo campesino a través de transgénicos y biología sintética, y agravan la crisis climática. Ante esto, las mujeres rurales, las campesinas, las indígenas y negras del mundo, permanecen en resistencia, defendiendo con su trabajo, remunerado o no, los territorios. Las mujeres preservan y ensayan otras experiencias de cuidado y enfriamiento del planeta. Son ellas las guardianas del agua, la tierra, las semillas, la diversidad.

Este #8M demandamos al mundo un reconocimiento a los aportes de las mujeres rurales y campesinas en el cuidado de la naturaleza, los territorios y la vida, y un compromiso para seguir su ejemplo.

Frente al avance del poder corporativo y la restauración conservadora. El poder de las trasnacionales con su lógica de acumulación por despojo se ha extendido al máximo, mientras extrae nuestra capacidad de decidir sobre nuestros cuerpos, territorios y proyectos vitales. Una avanzada neoliberal, autoritaria y neocolonial que divide el mundo y lo separa de manera jerárquica, va de la mano con la inusitada expansión de agendas conservadoras, que incluyen gobiernos que han destruido en cuestión de meses avances democráticos y redistributivos arduamente conseguidos en décadas.

Proponemos una democratización del poder que de paso a decisiones hacia el bien común, desde una mirada feminista del mundo que articule integralmente los ritmos y tiempos de la vida, que erradique para siempre los privilegios de capital y su letal ideario anti derechos.

Frente a los feminicidios, las violaciones, el acoso, la censura y las amenazas. La crueldad y saña sobre los cuerpos de las niñas, adolescentes y mujeres, se revela como el signo más claro del capitalismo agresivo y la profundización de la crisis de las masculinidades machistas. Un sistema que ha extendido como nunca la trata y la violencia contra niñxs y la militarización de la vida cotidiana, suma ahora el asesinato y el amedrentamiento hacia las mujeres que defienden la tierra, el agua, la soberanía alimentaria, las semillas y los territorios. En el terreno virtual también crecen rápidamente las amenazas a los derechos de las mujeres. Desde el acoso cibernético y el sexting, al robo y manipulación de datos personales, la rapidez con la que esta violencia aumenta indica el alcance de nuevas amenazas. El propósito es disciplinarnos, para que permanezcamos calladas, es inscribir un mensaje de miedo en nuestros cuerpos, para que nuestras comunidades y pueblos dejen de luchar y cedan ante los intereses de las empresas, las corporaciones mafiosas y ante la opacidad de los Estados.

En el mundo resuenan hoy voces que juntan generaciones y expresiones político culturales que exigen el fin de toda forma de violencia, la vigencia plena de derechos sexuales y reproductivos, aquellos parcialmente enunciados en leyes y políticas –que a menudo se burlan- y todos los que faltan, sin los cuales las personas y las sociedades nos mantenemos expuestas a matrices de abuso e impunidad, que además pretenden ser refrendadas desde visiones retrógradas, lamentablemente encarnadas en algunos gobiernos y grupos políticos.

Ante el odio y la violencia, nuestra apuesta es la organización en la diversidad, la lucha y el arraigo. Exigimos vidas libres de violencia y sociedades de paz.

 

UN 8M QUE AGLUTINA, MOVILIZA Y PROPONE

Como parte del FSMET, desde la Confluencia Feminista caminamos este #8M con la claridad de que este es el tiempo de las mujeres, que poner la vida, la solidaridad y el cuidado en el centro del debate es también construir alternativas para un mundo en crisis. Es por eso que nos auto convocamos este junio en Barcelona, para que juntas y diversas compartamos experiencias e imaginemos economías transformadoras.

Aquí estamos, organizadas en feminismos, para celebrar y hermanar todas las luchas que a lo largo del mundo buscan dignidad para nuestros pueblos, barrios, comunidades, entramados, relaciones. Sabemos que la economía feminista es una alternativa al modelo hegemónico actual tejiendo y construyendo economías plurales, que atiendan los problemas concretos y locales, de manera democrática, participando y creando comunidades, donde los cuidados recíprocos sean aquello que organice el mundo del trabajo y la vida cotidiana.

Ante las crisis que origina el sistema, las salidas requieren que pensemos e imaginemos integralmente otras formas de ser, de hacer, de relacionarnos. En este encuentro mundial, tenemos el enorme desafío de compartir y reflexionar sobre todo aquello que posibilita la economía feminista, social y solidaria ante la urgencia de una transformación global.

Llamamos a todas las mujeres y disidencias, a todas las organizaciones, redes y colectivos a participar activamente en el FSM ET en Barcelona del 25 al 28 junio de 2020. Sus reflexiones, experiencias y alternativas contribuyen a navegar entre las incertidumbres. No tenemos respuestas únicas ni exactas, solo el deseo de transformarlo todo y hacerlo juntes.

 

HASHTAGS PARA REDES SOCIALES

#8MHuegaInternacionalFeminista

#LaSostenibilidadDelaVidaEnElCentro

#8MContinúaEnElFSMET

Si quieres conocer más sobre el FSM ET visita la página web:

https://transformadora.org/es

twitter @FSMET_2020

 

Confluencia Feminista: confluenciafem-fsmet2020@googlegroups.com (Para sumarse al grupo google escribir a Florencia Partenio: florencia.partenio@gmail.com

Organizaciones- Personas, miembras de la Confluencia Feminista hacia el FSMET que firman:

         Articulación Feminista Marcosur

2.          Asociación Vientos del Sur.

3.          ATTAC France

4.          Centro Flora Tristán, Perú.

5.          Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe CEAAL

6.          Ciranda Comunicación Compartida, Brasil.

7.          Comissió d'Economies Feministes de la XES, Xarxa d'Economia Solidària de Catalunya.

8.          Cooperação e Apoio a Projetos de Inspiração Alternativa. CAPINA Brasil.

9.          Cooperativa  de Trabajo Textiles Pigüé Ltda, Argentina.

10.     Coordinadora Nacional de Economía Solidaria, Uruguay

11.     DAWN (Development Alternatives with Women for a New Era).

12.     Eje de género y feminismos del Centro de Formación /Documentación en Procesos Autogestionarios, Uruguay.

13.     Grupo de Acción Feminista Antipatriarcal de CEAAL

14.     La Base - Finanzas feministas para la autogestión, Argentina.

15.     Mesoamericanas en Resistencia.

16.     Movimiento Manuela Ramos, Perú.

17.     No Tan Distinta Mujeres y Disidencias en Situación de Vulnerabilidad Social, Argentina.

18.     Red Ecofeminista.

19.     Red de Educación Popular entre Mujeres. REPEM LAC.

20.     Red de Mujeres Transformando la Economía REMTE.

21.     Red "Femmes du Monde" - Quartiers du Monde". 

22.     REAS Red de Redes

23.     Ruda Colectiva Feminista-Ecuador.

24.     SOF Sempreviva Organização Feminista. Brasil.

25.     Scuola per l'Economia Trasformativa - Università per la Pace delle Marche, Italia.

26.     Valeria Mutuberría Lazarini - Argentina. Dto. de Economía Social, Cooperativismo y Autogestión del Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini" y IUCOOP.

27.     Ana Falu- Red Mujer y Hábitat/HIC

28.    Núria Segura Insa - Tècnica de Comunicació del FSMET

29     Coordinadora de la Mujer de Bolivia

30     Espacio de Géneros y Economías Social y Solidaria del Programa Construyendo Redes Emprendedoras en Economía Social (CREES) de la UNQ, Argentina       

Adhesiones y apoyos

31     Campaña por un Currículum Global para la Economía Social Solidaria 

32     Asociación Argentina para la investigación en Historia de las Mujeres y Estudios de Género (AAIHMEG) 

33     Espacios de Géneros de la Red Universitaria en Economía Social y Solidaria (RUEES), Argentina